La casa que ardió en Cualedro es la misma en la que un septuagenario mató a su mujer hace veinte años

María Doallo Freire
María Doallo OURENSE

CUALEDRO

La casa de A Moimenta quedó devorada por las llamas
La casa de A Moimenta quedó devorada por las llamas Santi M. Amil

Los vecinos aseguran que la vivienda quedó destruida en menos de media hora

09 dic 2023 . Actualizado a las 17:08 h.

En la aldea de A Moimenta, en Cualedro, hay seis casas habitadas. Una de ellas está completamente destruida desde este viernes, cuando un incendió abrasó todo lo que había en su interior. De la construcción solo queda en pie la estructura de piedra sobre la que se levantaba y una pequeña parte de la cocina que estaba situada en la planta baja. Los vecinos todavía no se explican lo que ocurrió y por qué aconteció tan rápido. El propietario de la casa, que tiene cerca de treinta años, lleva toda la vida en el pueblo. Heredó la casa y hace unos seis años la rehabilitó por completo, cuando empezó a utilizarla como su vivienda habitual. Según contó a los vecinos y a los bomberos, este viernes mientras comía hubo un fallo eléctrico que provocó que se fuese la luz. El hombre levantó los fusibles del diferencial y continuó almorzando. Cuando empezó a oler a quemado subió al piso de arriba a comprobar qué estaba pasando y las llamas le impidieron llegar. «Salían por las ventanas y por el techo, que eran de madera, con muchísima fuerza», dice un vecino. En el transcurso de una media hora, el fuego devoró la casa. Cuando llegaron los bomberos, de A Limia y de Verín, ya estaba destruida. Extinguieron las llamas y evitaron que se propagasen a las construcciones colindantes, ambas deshabitadas.

En A Moimenta olía todavía a quemado un día después y del suelo de la casa que ardió sigue saliendo humo. Cuentan los vecinos de esta pequeña aldea de Cualedro que no es el primer incendio en esa vivienda. Hubo otro hace unos años, que afectó solo a la planta baja. Pero es que la casa también fue escenario de un suceso sangriento: el asesinato de una mujer de 62 años a manos de su marido, de 75. Domingo Rivero mató a Josefa Salgado en febrero del 2002. Ambos eran los abuelos del actual propietario de la construcción.

Tras constantes episodios de malos tratos y denuncias a la policía, la mujer de 62 años fue asesinada por su marido, que «la golpeó en la cabeza con un objeto contundente y, a continuación, la agarró por el cuello y presionó hasta causarle la muerte al asfixiarla con su propia sangre». Así lo detallaba el informe forense. En el caso participó un jurado popular compuesto por nueve personas y también declararon 26 testigos, entre vecinos y guardias civiles. Domingo fue condenado a catorce años de prisión por el homicidio de su mujer, con la agravante de parentesco, y a veintiún meses, por el delito de malos tratos.